La crisis en la industria comenzó a mostrar su dimensión estructural en el modelo económico de Milei y ya impacta en empresarios que hasta hace poco festejaron con bombos y platillos el proyecto libertario.
Es el caso de Joaquín de Grazia, el dueño de Granja Tres Arroyos, que salió públicamente a defender la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional y ahora quedó de cara al precipicio por el ingreso de pollos de Brasil.
Según confirmaron a LPO empresarios del sector avícola, la principal procesadora de pollos del país Granja Tres Arroyos, atraviesa un panorama crítico por la importación descontrolada de pollos de Brasil, que en el 2025 se acercó a los 20 mil toneladas, creciendo más de un 300 por ciento respecto al año anterior. En la empresa se comenta que en marzo podrían concretarse otros 450 despidos, como parte de un plan de ajuste que comenzó el año pasado.
De hecho, a fines del año pasado, la empresa de De Grazia enfrentó dificultades para pagar salarios y recién en enero el conflicto se controló, cuando se normalizaron los pagos. A pesar de la situación de su empresa, el empresario defendió públicamente las políticas de Milei.
Sin embargo, a además de la avalancha de pollos brasileños, la empresa también sufrió el cierre de exportaciones de carne avícola al mercado europeo a raíz de las restricciones sanitarias por el rebrote de la gripe aviar, lo que agravó el cuadro financiero en un sector donde la venta externa es clave para equilibrar costos.
El otro caso que alarma a la producción avícola es el destino de Cresta Roja, la empresa viene a los tumbos desde hace más de una década. Fue absorbida por Tres Arroyos y luego se hizo cargo la familia Peña de La Anónima, muy cercana a Macri, pero no lograron acomodarla. En 2024 hubo nuevos despidos de su planta de Esteban Echeverría y ahora hablan directamente de cerrarla.
"La situación es crítica y en el sector prevén un marzo complicado cuando se desafecten a más de 450 trabajadores entre los frigoríficos de Cresta Roja y Granja Tres Arroyos y si las exportaciones no se reabren en abril, pueden quebrar", advierte un informe de la consultora String-Agro.
El impacto más visible se registra en la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay donde Granja Tres Arroyos tiene el frigorífico más grande del país luego de haber absorbido Becar, otra planta procesadora de pollos, hace unos años.
La industria aviar llegó a emplear cerca de 1.500 trabajadores. Hoy el número ronda los 700. En los últimos meses hubo unos 160 despidos y 300 trabajadores adhirieron al retiro voluntario en Granja Tres Arroyos, pero la empresa aún no pagó un peso de la indemnización pactada, confirmaron a LPO trabajadores de esa firma.
De hecho, mientras la situación de los frigoríficos argentinos se deteriora, en Concepción del Uruguay ven desconcertados la invasión de pollos de origen brasileño en las góndolas de los supermercados o en las granjitas de barrios, que se multiplican mientras se derrumba el empleo formal.
Es que en esa localidad entrerriana, la pérdida de empleo industrial no se limita al sector avícola. Meses atrás, cerró una planta de YPF que se abastecía por barcaza y proveía de combustible a la ciudad. Si bien esa planta no generaba grandes dividendos para la empresa estatal, no daba pérdidas y ocupaba a 47 trabajadores.
Además, se extienden los despidos en el sector maderero, profundizando el deterioro del tejido agroindustrial de Concepción de Uruguay. Frente a ello, surgenn comercios pequeños y rotiserías como válvula de escape ante la falta de empleo formal.
En el sector avícola admiten que, con costos internos dolarizados, energía cara y un tipo de cambio que no acompaña, competir contra el pollo brasileño resulta imposible. La amenaza inmediata es la desafectación de al menos 450 trabajadores en marzo y un escenario todavía más severo si no se reactivan plenamente las exportaciones en abril.
Fuente: Política Online

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